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Revoluciones culturales
Araceli Bellotta abrió su disertación explicando que “la Revolución de Mayo arrancó con las invasiones inglesas, en 1806 y 1807, cuando por primera vez se empezó a pensar en este territorio la posibilidad de conducirse y gobernarse, con pensamiento propio, para dejar de ser colonia de España que durante siglos había tomado el territorio no para desarrollarlo sino para tomar la riqueza y llevársela a Europa”.
“Se produce en 1810, porque encontraron la excusa para poder decir en voz alta, que no querían seguir siendo colonia. Fue la caída de Fernando VII, lo que les dio el argumento jurídico: si el rey no está, el virrey no tiene sentido”, indicó.
La disertante remarcó que “con esto, fundamentalmente, lograron convencer a Cornelio Saavedra, que era el jefe de los Patricios, la fuerza militar, porque sabían que sin fuerza militar sería imposible que el virrey abandonara su lugar y que el poder colonial retrocediera”.
“Las ideas de la Revolución de 1810 son ‘libertad, igualdad y fraternidad’. En aquellos tiempos, frente al absolutismo monárquico, eran ideas realmente progresistas. Estos valores, además de producir un cambio político y económico, de poder comerciar con todo el mundo y no solamente con España, producen una revolución cultural”, aseguró Bellotta.
Ese concepto se funda en que “había que cambiar la forma de ser de un pueblo, se empezó a hablar de igualdad entre los ciudadanos, de publicar los actos de gobierno, había que modificar una manera de ser para que la revolución pudiera sostenerse. No fue fácil, en tiempos en que no había educación y el pueblo casi no sabía leer”.
“Y en eso se da el puente con el peronismo. En 1943, cuando Juan Domingo Perón llega al gobierno, también se dio una revolución cultural. Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, al mismo tiempo que tomaba medidas en reconocimiento de los derechos laborales, en dos años consiguió que los trabajadores tomaran conciencia de su propia valía, que tenían dignidad. Sin esa toma de conciencia no hubiese sido posible todo lo demás”, enfatizó Bellotta.
En ese sentido, recordó que “así como la Revolución de Mayo tomó como valores ‘igualdad, libertad y fraternidad’, el peronismo de alguna manera vuelve a esos orígenes, y los adapta a sus tiempos, definiéndolos como ‘independencia económica, soberanía política y justicia social’”. |