Tratando de definir al movimiento que trata de ser explicado, sin suerte, en todo el mundo, sostuvo: “El peronismo es fundamentalmente un movimiento de afirmación nacional, en un país mentalmente dependiente. Esa dependencia mental, implica que el peronismo, después de la muerte de Perón, se enmascara sucesivamente con ideologías políticas que están en boga a nivel internacional”.
“Así fue que el socialismo marxista tuvo tanto peso durante la década del setenta, el social cristianismo o social democracia en los 80, el neoliberalismo en los 90 y el progresismo en los 2000. Es decir, nos vamos insertando en ideologías pero después de un tiempo nos damos cuenta que no somos eso”, añadió.
“Hay varios factores que determinan el enmascaramiento: el pragmatismo, el oportunismo y la capacidad de adaptación. El peronismo tiene en su esencia un pensamiento estratégico no ideológico”, indicó Maresca.
“Otra cuestión es la conformación original del peronismo y lo que pasó después de la muerte de Perón. El peronismo se conformó con sectores del radicalismo, el laborismo, el anarquismo. Muchos grupos que conformaron ese conglomerado que fue el peronismo, volvieron a sus ideas originarias pre peronistas después de la muerte del General”, puntualizó.
El disertante marcó que “otro problema que lleva a estos virajes es la importancia que tiene la conducción para nosotros. El peronismo puede tener muchos proyectos internos pero cuando hay un conductor, se encolumna detrás de eso. Entonces, esta importancia que tiene la conducción para nosotros, hace que cuando el conductor adopta una ideología extraña, el movimiento acompaña”, remarcó.
Entrando en las consecuencias de las máscaras, Maresca planteó que “el efecto más nocivo del enmascaramiento son los límites y la distorsión que produce respecto de los fines del peronismo: la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación”.
“Cuando adoptamos ideologías, como hemos hecho desde la muerte de Perón, se aplazan estos objetivos.En la década del 90, algunas decisiones que se tomaron iban en la dirección correcta para cumplir nuestros objetivos, pero después llegó un momento que ya no, incluso fueron en contra”, manifestó. |